Ya está aquí el evento más grande del calendario de League: los mejores equipos de cada región peleándola por la Copa del Invocador y el título de campeón mundial. Y como cada año, la canción de Worlds se volvió tema de conversación. Lo malo es que este año, con Star Walkin', la conversación fue más de cejas levantadas que de euforia.
¿Esto es un himno de Worlds?
Seamos honestos: Star Walkin' es una gran canción, con un hook que no te sales de la cabeza ni pagando. El problema es que no está a la altura de lo que dejaron los himnos de Worlds anteriores.
El coro funciona, sí, pero la canción nunca llega a ese momento que se sienta ÉPICO —con mayúsculas— como merece un himno de Worlds. Todo lo demás se queda en la superficie. Tanta gente sugería escucharla a velocidad 1.25x que el propio Lil Nas X tuvo que salir a responder. Cuando tu audiencia le cambia el tempo a tu tema, algo no cuadra.
Y luego están las letras que, francamente, no pegan nada en una canción que debería representar el sacrificio y la hambre de ser el mejor del mundo:
"Been that, since I came out my mama
Thankin' God daddy never wore a condom"
Esa decepción también llega al videoclip, que batalla por contar una historia que atrape y termina sin un cierre a la altura (fíjense en el contraste con RISE o Take Over). Y el escenario, ni hablar: una ciudad estadounidense genérica y realista, cuando la canción va literalmente de subir al cosmos. Un set celestial habría quedado más con el tema, más llamativo y más memorable. ¿No era lo obvio?
El foco está mal puesto
Al final, Star Walkin' se siente como una canción que Lil Nas escribió por su cuenta y que Riot adoptó después y la bautizó como himno de Worlds. Las canciones anteriores de Worlds tenían a League y a la competencia en el corazón; esta está más ocupada celebrando el ascenso meteórico del propio artista. El protagonista es Lil Nas, no los jugadores.
Y queda clarísimo cuando lo ves: Lil Nas aparece varias veces en el video, algo que otros himnos de Worlds ni se plantearon. Esos se concentraban en los jugadores legendarios y sus campeones insignia, sin necesidad de meter al cantante. El video de anuncio de la canción era gracioso y entretenido, ojo, pero otra vez giraba en torno a Lil Nas en vez de Worlds y sus competidores.
Con el nivel de fama y peso de Lil Nas en la industria, la decisión se entiende. Pero un himno de Worlds tiene que poner primero a los jugadores, la competencia y League of Legends. Sin eso, el concepto entero pierde el sentido.
En resumen
Star Walkin' es una buena canción; como himno de Worlds, no lo es. Aun así, hay que aplaudir a Lil Nas X y a Riot por arriesgarse con un estilo musical totalmente distinto, sobre todo cuando algunos himnos anteriores estaban empezando a sentirse repetitivos.
A lo mejor la reacción de la comunidad dice menos de esta canción y más de lo altas que están las expectativas para la música de League of Legends, con la biblioteca fenomenal que se han construido. Tal vez toca respirar y recordar que League es, ante todo, un juego, y todo lo demás que nos cae es bonus.